Se me va de los dedos la caricia sin causa, se me va de los dedos... En el viento, al pasar, la caricia que vaga sin destino ni objeto, la caricia perdida ¿quién la recogerá? Pude amar esta noche con piedad infinita, pude amar al primero que acertara a llegar. Nadie llega. Están solos los floridos senderos. La caricia perdida, rodará... rodará... Si en los ojos te besan esta noche, viajero, si estremece las ramas un dulce suspirar, si te oprime los dedos una mano pequeña que te toma y te deja, que te logra y se va. Si no ves esa mano, ni esa boca que besa, si es el aire quien teje la ilusión de besar, oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos, en el viento fundida, ¿me reconocerás? // Alfonsina Storni
Quieto parao, no te arrimes, ya son demasiados abriles para tu amanecer desbocao, mejor que me olvides, yo me quedo aquí a tender mi pena al sol en la cuerda de tender desolación, luego empezaré a coser tequieros en un papel y a barrer el querer con los pelos de un pincel..
y en cuanto acabó de zurcir las heridas de las noches mal dormidas llegué yo y le llené de flores el jergón para los dos, sin espinas, de colores, que se rieguen cuando llore y cuando no, las sulfatamos con nuestro sudor, y me confesó, cuando quieras arrancamos que en las líneas de la mano lo leyó, que se acabó el que la quemara el sol, pero se asustó, ¡como te retumba el pecho!, tranqui, solo es mi maltrecho corazón, que se encabrita cuando oye tu voz,
¿qué coño le pasara que ya no sale a volar ? ¿tal vez le mojó las plumas el relente de la luna? le volvió loca el sonío de las gotas de rocío cuando empieza a clarear y aún no se ha dormío
y me enamoró, aunque era un hada alada y yo seguía siendo nada no importó, eramos parte del mismo colchón hasta que juró,"nos querremos mas que nadie pa que no corra ni el aire entre tu y yo", sentí que me iba faltando el calor,
le hizo un trato al colchón, con su espuma se forró el corazón, que anoche era de piedra y al alba era de mimbre que se dobla antes que partirse...
amaneció, la vi irse sonriendo, con lo puesto, por la puerta del balcón, el pelo al viento diciendome adiós, porque decidió que ya estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y revolcón, de trovadores de contenedor.
Ahora estás aquí. ¿Pero puedes estar? Tú dices que te llamas... Pero no, no te llamas... Desde que tengas nombre comienzo a no respirarte, a confirmar que no existes, y es probable que desde entonces no te nombre, porque cualquier detalle, una línea, una curva, es material de fuga; porque cada palabra es un poco de forma, un poco de tu muerte. Tu puro ser se muere de presente. Se muere hacia el contorno. Se muere hacia la vida.
La luna brilla con ese furor ciego que es señal inequívoca de que ha llegado el tiempo fértil del sacrificio. Huele a la piel rayada de los tigres, a orquídea que se abre, al humus que comienza a oscurecer la lluvia. En un sueño de ríos y serpientes naufraga la muchacha envuelta en llanto y sus pechos recientes se estremecen con un temblor antes desconocido. La muñeca que abraza tiene los ojos muertos. Y el ángel de la guarda marca una cruz con sangre sobre sus muslos blancos.
Condenada a ser sombra de tu sombra, a soñar con tu nombre en cada madrugada. Por la ventana abierta un olor errabundo de vida, -¿y tú en que calle?- un temblor en la luz, el llanto de algún niño. Y tus ojos cerrados, o tus ojos abiertos como dos golondrinas, y tu mano en el agua o tu mano en tu pelo o tu mano en el aire con su triste blandura, -¿y en qué calle tus pasos?- y yo en sueños atada al hilo de tus sueños, condenada a ser sombra de tu sombra, a soñar con tu nombre en cada madrugada.
Porque eres ave que girando en rebeldía desafía la bruma la ardua noche haciéndola más honda y más oscura y más inmenso el mar porque eres nave y náufrago a la vez sin velas y sin anclas solitario profanador de todos los confines potro de sombras desbocado y dulce para la libertad y el cielo galopante hecho de vientos y hecho de huracanes y sin embargo calmo como el agua de misteriosos y profundos lagos porque extraviado pero indiferente como un rey agraviado deambulas por los caminos de un imperio en ruinas porque eres un reloj sin manecillas un bello loto sobre los pantanos porque te vi sonriendo en tus orillas cayendo voy errática y ardida en tus oscuros mundos abismales.
Para tus ojos quisiera yo beber el dulce azogue, y amanecer cubierta de polvo de metales como una joven faraona muerta. Robarles su color a los almendros, y hundiéndome en el lodo feraz de los pantanos lustrar mi desnudez para tus ojos. Recuperar la luz de las espadas y hacerla batallar en mis pupilas. Tomarme espléndida como una esclava etrusca, cuya cabeza calva perturba el sueño de los mercaderes, como iracunda araña al sol del mediodía, como la dentadura feroz de los guerreros, como el líquido despertar matutino de las dianas.
( Pero todo esto no es sino literatura y debo resignarme a sonreírte sin existir, quizá, para tus ojos. )
Yo que sentí el horror de los espejos no sólo ante el cristal impenetrable donde acaba y empieza, inhabitable, un imposible espacio de reflejos
sino ante el agua especular que imita el otro azul en su profundo cielo que a veces raya el ilusorio vuelo del ave inversa o que un temblor agita
Y ante la superficie silenciosa del ébano sutil cuya tersura repite como un sueño la blancura de un vago mármol o una vaga rosa,
Hoy, al cabo de tantos y perplejos años de errar bajo la varia luna, me pregunto qué azar de la fortuna hizo que yo temiera los espejos.
Espejos de metal, enmascarado espejo de caoba que en la bruma de su rojo crepúsculo disfuma ese rostro que mira y es mirado,
Infinitos los veo, elementales ejecutores de un antiguo pacto, multiplicar el mundo como el acto generativo, insomnes y fatales.
Prolonga este vano mundo incierto en su vertiginosa telaraña; a veces en la tarde los empaña el Hálito de un hombre que no ha muerto.
Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro paredes de la alcoba hay un espejo, ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo que arma en el alba un sigiloso teatro.
Todo acontece y nada se recuerda en esos gabinetes cristalinos donde, como fantásticos rabinos, leemos los libros de derecha a izquierda.
Claudio, rey de una tarde, rey soñado, no sintió que era un sueño hasta aquel día en que un actor mimó su felonía con arte silencioso, en un tablado.
Que haya sueños es raro, que haya espejos, que el usual y gastado repertorio de cada día incluya el ilusorio orbe profundo que urden los reflejos.
Dios (he dado en pensar) pone un empeño en toda esa inasible arquitectura que edifica la luz con la tersura del cristal y la sombra con el sueño.
Dios ha creado las noches que se arman de sueños y las formas del espejo para que el hombre sienta que es reflejo y vanidad. Por eso no alarman.
Dime que quieres esa clase de cosas que el dinero simplemente no puede comprar
COMENTARIOS :
ES UN HONOR,,,,
De:MANUEL PEREZ VILLANUEVA Para: sixtoagonzalez@hotmail.com; gonzalo_423_tenerife@yahoo.es Enviado: sábado, 16 de febrero, 2008 16:52:10Asunto: Poema recitado. Navengando al azar por internet he dado sin querer con mi poema "Harto estoy" recitado el 4 Abril 2007 en esa Web. Para todo poeta es muy gratificante esta experiencia de encontrarse a sí mismo sin esperarlo, máximo cuando musica y, sobre todo rápsoda, son de calidad, como es este caso, en el que la voz se atiene muy bien, y aun realza, lo que se intentó expresar. Por ello quiero enviar mi agradecimiento y me congratulo de haber encontrado blog tan interesante por el cual os felicito. Lo visitaré a menudo. Un cordial saludo.
CARLOS MARTÍN PEREZ...Me parece muy buen artículo y bien expresado. Tal vez le interese el libro 36 ESTRATEGIAS CHINAS. Puede bajarlo desde http://www.personal.able.es/ cm.perez/36_estrategias_chinas. pdfDescribe estratagemas como "moverse sin ser visto en el mar a plena luz del día", "matar con una espada prestada" o " crear algo a partir de la nada". Cuando usted domine estas 36 estrategias, estará preparado para encontrar soluciones a cualquier tipo de problema y será capaz de adaptarse a toda clase de circunstancias. Para mas información, y mas temas relacionados con la cultura china y japonesa:http://www.personal.able.es/cm.perez/ Un saludo
OCTAVIO FLOREAL....Mira tú, viendo yo en no se qué y veo una foto en un blog de uno que se me parece a Sixto, pero se llama Gonzalo. Eres tú?yo por si no te acuerdas que creo que sí, soy Octavio. La última vez que nos vimos también nos encontramos por casualidad en St. Cruz. me gustó lo que leí, tu estrujo de letras. Deseo que todo te vaya bien! besos Octavio
D. Aurelio Ovies,,, "esto fué firmado como anónimo".... Felicito a quien haya tenido la gran idea de poner voz a este poemario de D. Aurelio Ovies. Magníficas voces. Una buena obra, una pena q la edición no sea a la altura
Blanca Andreu: Gracias mil, Gonzalo, por recordar estos poemas antiguos en tu blog. Los he encontrado de casualidad. No puedo escuchar los recitados porque mi ordenador los tartamudea, pero me parece que el tono de tu voz y la música que se vislumbra son fantásticos. Las fotografías me han conmocionado.Recibe de nuevo mi gratitud.
Paulo Monti: Gracias por difundir a los poetas del mundo que participan activamente del programa Poesia Y Algo Más.Voy a poner tu link en el blog de Poesia Y Algo Más y en la Revista Literária Paralelo 30.Atentamente Paulo Monti
Tadeo : Hola Gonzalo:Soy José Tadeo Tápanes. He encontrado este soneto mío en tu página y quisiera agradecerte que lo hayas incluído en tu espacio. No sé si nos conocemos, en todo caso, pasaré a disfrutar más a menudo de tu hermoso blog. Un abrazo:Tadeo Xavier: A pesar de los cataclismos y las muertes de exprofeso, los ángeles no se han ido Gonzalo, conviven con nosotros, nos guardan; ellos hacen que podamos leer y escribir.Un beso de xavier.
Marizel Estonllo Gracias por tu trabajo tan cálido y profundo un abrazo.